viernes, 30 de mayo de 2008

TRUJILLO 22: ¿POR QUE A TAN ALTO PRECIO?

El orden público, su paz de cementerio, fue uno de los logros que Trujillo mostraba siempre orgulloso. Un dicho popular afirmaba que en el país había tan poca delincuencia, que se podía dormir hasta en las aceras. Los delitos comunes- hurtos de poca monta y robo con escalamiento-aunque ocurrían, un código no escrito especificaba que una reincidencia equivalía a la muerte. La ley de fuga, una inexplicable forma de encubrir ejecuciones clandestinas, era muy popular en esa época y eran llevadas a cabo por militares de confianza, a quien generalmente Trujillo asignaba también la sucia tarea de limpiar comunidades revoltosas.

Por eso, resultó insólito el asalto realizado por un grupo a una sucursal del Royal Bank en Santiago una fría mañana de noviembre de 1954. Los ladrones, que alegaron estar dirigidos en su acción por un Ser superior, fueron apresados en breve tiempo y en un sonado juicio condenados a treinta años. Al poco tiempo mientras realizaban trabajos en un estadio confinado “fueron eliminados al intentar la fuga”. El pueblo entero fue prácticamente llamado a ver los cadáveres esparcidos en la tierra. Dado el ejemplo, al poco tiempo Trujillo sustituyó al Jefe Militar de la Plaza, para, como era su costumbre, desligarse del feo caso, pues el Jefe “nunca estaba enterado de las atrocidades de sus subalternos”

Como vimos, Trujillo igual que muchos de sus colegas dictadores contemporáneos, logró sus objetivos de construir su utopía dictatorial, sólo que algún curioso que le contara los muertos, podría bien preguntarse, tanto Orden y Progreso,

¿POR QUE A TAN ALTO PRECIO?

El orden se preservaba
como nunca se había visto
con un código no escrito
que jamás nadie olvidaba:
Ley de fuga se aplicaba
a ladrones reincidentes
y pequeños delincuentes
si el delito repetían
de seguro amanecían
muertos debajo de un puente

Resultó pues intrigante
saber que un grupito osado
en Santiago había asaltado
un banco muy importante.
Dijeron los asaltantes
que no temían al Poder
pues los dirigía un Ser
de carácter sobrehumano
que de esa terrible mano
los había de proteger.

Fueron todos embaucados
por ese Ser infernal
pues pronto en la Capital
en días fueron capturados.
A treinta años sentenciados
les negó el Jefe el perdón
y los envió al paredón
con la orden de escapar
para con su muerte dar
a este pueblo otra lección.


Rafael Martínez Céspedes




30 de mayo de 2008.


jueves, 29 de mayo de 2008

TRUJILLO 21: "TENÍA UN SIGLO DE PERDÓN"

Cualquier narración sobre Trujillo, debe por fuerza mencionar el tema del “Foro Público” la infame columna que aparecía en el diario “El Caribe” y que era una especie de “pasquín” oficial, donde se vertían calumnias, diatribas, denuncias y chismes del más bajo nivel personal contra cualquier persona que cayera en la mirilla sádica del tirano. La columna – el terror psicológico para todos los funcionarios del régimen – que dicen, era dictada por Trujillo, fue eficientemente utilizada por Anselmo Paulino, alias “el Premier”, una vez el favorito entre los favoritos del Jefe. .

Paulino, un extraño personaje, con un ojo de vidrio y con 300 libras de peso, astuto, eficiente, amante del dinero, conocedor del poder de la información y con una extraordinaria capacidad de trabajo, fue elevado por Trujillo, contra la opinión de su propia familia, a un sitial en el que no colocó jamás a subalterno alguno. Dicen que el Premier resolvía todos los problemas políticos, personales y económicos de Trujillo, y fue responsable de multiplicar la enorme riqueza del tirano, mientras al mismo tiempo fabricaba la suya propia. Por esta última razón cayó, como todos los favoritos, en desgracia con el caudillo. Duramente escarnecido en su amado “Foro Público”, Paulino fue brevemente encarcelado y finalmente enviado a un exilio europeo a disfrutar sus millones.

¿Por qué lo perdonó Trujillo? O no cabían dos ladrones en esa inmensa guarida o el Jefe con sabiduría, le aplicó el viejo proverbio que quién robaba a un ladrón

TENÍA UN SIGLO DE PERDÓN

Otro estilo de terror
entonces muy practicado
era aquel “Foro” mentado
que auspiciaba el dictador.
Se buscaba con pavor
“El Caribe” cada día
y si un nombre aparecía
sabía su propietario
que él era ese funcionario
que en la desgracia caía.

Los chismes más personales
se podían publicar
sólo para denigrar
y causar daños morales.
Sus acciones demenciales
torturaban cuerpo y mente
y forzaban a la gente
a vivir sobresaltada
como una gata asustada
sobre un tejado caliente.

El Foro no le sirvió
a su promotor Paulino
cuando su Jefe ladino
robando lo descubrió
pues Trujillo lo pilló
cobrándole comisiones
y al ver que eran dos ladrones
lo decidió castigar
haciendo al Premier viajar
a Europa con sus millones.



Rafael Martínez Céspedes 29 de mayo de 2008

miércoles, 28 de mayo de 2008

TRUJILLO 20: "L'ETAT C'EST MOI"


Durante la década de los gobiernos de Trujillo que incluyó la posguerra y el inicio de la Guerra Fría, es decir el período entre el 1945 y el 1955, al consolidar su poder militar y político, el dictador se dedicó con su indiscutible carácter de promotor nato y organizador incansable, al desarrollo de la infraestructura física y económica que sirvió de base al nuevo Estado dominicano. Debe aclararse que a partir del 1952 desempeñó la Presidencia su hermano Héctor Trujillo, pero esto era una repetición de la comedia que había hecho en el 1938 con Peynado y Troncoso.

Vueltas las Aduanas a manos dominicanas en 1941, pudo saldar en unos cuantos años más, en 1947, la onerosa deuda pública externa. Convirtió asimismo el City Bank, adquirido previamente, en el Banco de Reservas y en el 1947 año crea el Banco Central, el Banco Agrícola y hace realidad la moneda nacional, el peso, que mantuvo a la par con el dólar hasta su muerte en 1961.

Un vasto plan de obras públicas hizo surgir en todo el país puentes y carreteras, muelles y acueductos, escuelas y edificios públicos. Sería mezquino pues, negar el indudable progreso material que experimentó el país en la época mencionada. Por demás está decir, que era un secreto a voces que de todas las obras públicas se destinaba un diez por ciento para engrosar la fortuna del tirano. Era difícil en esos días distinguir entre Trujillo y el Estado. Como un moderno Luis XIV el Jefe podía muy bien gritar:

“L’ETAT C’EST MOI”




Sería mezquindad negar
que el Trujillo mano dura
creara la infraestructura
del progreso material.
Una sociedad rural
convirtió en moderno estado
pese a que el precio pagado
en lágrimas y sudor
hizo del gran dictador
hombre rico acaudalado.

Esa deuda colosal
con austeridad saldó
y al nuevo país le dio
moneda y Banco Central.
La banca hizo nacional
hizo puertos y acueductos
autopistas y viaductos
obras que antes de pagar
el diez se debía sacar
y dar al Jefe el producto.

Hubo entonces crecimiento
vigorosa economía
aunque la gran mayoría
vivía en el sufrimiento.
Mientras haya un pueblo hambriento
como en tiempos de Trujillo
no será siempre sencillo
la riqueza calcular
si el dinero va a parar

siempre a los mismos bolsillos.


Rafael Martínez Céspedes

28 de mayo de 2008

lunes, 26 de mayo de 2008

TRUJILLO 19: "EL LARGO BRAZO DE TRUJILLO"


En el 1946 una huelga en los ingenios azucareros puso por única vez en jaque el Gobierno de Trujillo y el líder obrero Mauricio Báez, aunque tuvo la suerte de exilarse, fue muerto por esbirros trujillistas en la Habana en 1950. Pipí Hernández un miembro destacado del exilio dominicano fue muerto a puñaladas, también en la capital cubana en 1955. Andrés Requena autor del libro “Cementerio sin Cruces”, desapareció misteriosamente en Nueva York en el 1952 y la misma suerte la corrió el español José Almoina, autor de la obra “Una Satrapía en el Caribe” quien fue “atropellado” por un automóvil en México en 1957, exclamando al morir: “Fue Trujillo”.

El caso más conocido del alcance del largo y criminal brazo del dictador dominicano, fue el de Jesús Galíndez, exiliado español quien publicó en 1955 su magistral tesis “La Era de Trujillo” que le costó a su autor su secuestro y posterior desaparición en New York en 1956. Este escándalo, dentro del mejor estilo de Trujillo, originó una cadena de crímenes para silenciar testigos que habrían de conducir eventualmente al posterior ajusticiamiento del tirano.

En Santo Domingo, Trujillo era la ley y la dureza y criminalidad de la misma la aprendieron de mala manera muchos exiliados en todo el mundo que pagaron con sus vidas por atreverser a practicar el peligroso oficio de ser antitrujillistas. Como la rata en la fábula de Kafka, los muros del trujillismo ahogaban sus enemigos y a cada rincón llegaba,


EL LARGO BRAZO DE TRUJILLO

De un circo ser trapecista
no era entonces tan riesgoso
como el papel peligroso
de ser antitrujillista.
También ser sindicalista
era un oficio letal
pues la huelga general
era actividad prohibida
y como el cáncer o el Sida
casi siempre era mortal.

Si alguien lograba escapar
no tenía exilio dorado
pues debía estar callado
o su vida bien cuidar.
Trujillo solía mandar
si era enemigo importante
un esbirro itinerante
regalo del dictador
también demonio mayor
de aquel infierno asfixiante.

Su largo brazo alcanzó
autores y periodistas
y a un criollo sindicalista
en la Habana asesinó.
A Galíndez secuestró
y lo hizo estrangular
por supuesto sin pensar
aquel tirano iracundo
que también al otro mundo
su crimen lo iba arrastrar

Rafael Martínez Céspedes

24 de mayo de 2008

viernes, 23 de mayo de 2008

TRUJILLO 18: "COMO UN FAUNO ENLOQUECIDO"


Al escribir sobre la Era de Trujillo es difícil narrar el aspecto oscuro de la conducta sexual de Trujillo y el papel que esta desempeñaba en su estilo de gobernar. Hace falta la imaginación de un novelista – como lo hizo Vargas Llosa en su “Fiesta del Chivo” - para describir dicho comportamiento, cuya realidad fue comprobada por el pueblo con el testimonio de sus víctimas.

Vargas Llosa afirma que “más que buscar placer, el coleccionar mujeres era para Trujillo, una manera de afirmar su hombría y su poder” También esa perversa obsesión del dictador de llevar a la cama las mujeres de sus subalternos, "era demostrarles con tales vejámenes que quien mandaba hasta en sus vidas personales era él". En algunos casos, como la no tan imaginaria Urania de su novela, padres en desgracia con el Jefe les llevaban sus hijas o esposas con el fin de aplacar con estas víctimas propiciatorias llevadas al altar que era su cama, la ira de aquel dios tropical obsesionado con el sexo.

Cualquiera que fuesen sus motivos, lo cierto es que el dictador dominicano pretendía ser una especie de máquina sexual de la cual había que tener escondida la rama femenina de cualquier familia decente, ya que toda una organización se creó para complacer los deseos insaciables del tirano, que le llevaba información o muestras en vivo de potenciales candidatas. Una sociedad con tales antecedentes, debe analizarse profundamente en busca de respuestas a cualquier conducta anormal en el presente, donde quién la marcó profundamente siempre actuaba


COMO UN FAUNO ENLOQUECIDO


Esa criatura infernal
era un fauno enloquecido
por el poder pervertido
en un sátrapa oriental.
Con su conducta inmoral
a su pueblo deshonraba
pues el sexo utilizaba
para humillar a la gente
y a una sociedad inocente
con sus actos trastornaba.

El promiscuo dictador
como a nadie respetaba
casi siempre le tocaba
la mujer a un servidor.
Y si acaso por error
alguna hijita tenía
Trujillo se la exigía
para que fuera su amante
o mandaba a un ayudante
que al instante la traía.

Toda señorita o dama
la debían bien guardar
so pena de terminar
junto a Trujillo en la cama.
Este surrealista drama
no era ficción en papel
pues es una historia fiel
de una patria envilecida
virtualmente convertida
en una cárcel burdel.






Rafael Martínez Céspedes

23 de mayo de 2008

jueves, 22 de mayo de 2008

TRUJILLO 17: "CORTESANOS DE UN MAL REY"


Dicen que uno de los logros de Trujillo fue servirse a su antojo de la crema y nata de la intelectualidad dominicana ya que sólo los más talentosos juristas, economistas, políticos, diplomáticos y tecnócratas, eran designados en posiciones importantes de su gobierno. También afirman que el Jefe tenía un talento especial para ubicarlos en compartimientos estancos y a cada cual en su justo puesto: uno para embajador, el otro para matón, el tercero para hacer discursos, etc.


Estos cortesanos, a cambio del poco poder que les delegaba el antiguo telegrafista, debieron sufrir la indescriptible tragedia de ser elevados y convertidos en favoritos y luego empujados desde lo alto hasta el más terrible de los abismos: caer en desgracia con el Jefe. Dicen que el ambiente de trabajo de esos funcionarios lo adornaba el miedo, las calumnias y los reproches. Hombres de la talla de Estrella Ureña, Piro Estrella, Fello Vidal, Peynado, Troncoso, Peña Battle, Paíno Pichardo, Cucho Alvarez, Anselmo Paulino son unos cuantos de esos seres humillados y maltratados por Trujillo.

Lo más humillante no era tanto el nombramiento inconsulto del funcionario, ni el ambiente represivo de trabajo y ni siquiera su estrepitosa caída, si no que los cancelados debían manifestar públicamente su lealtad y devoción al Generalísimo, con el trasero aún adolorido por la patada del sádico tirano. La clara moraleja es recordar que el Poder absoluto corrompe absolutamente y que para vivir con dignidad, primero hay que preservar la libertad, si no seremos de nuevo




CORTESANOS DE UN MAL REY

De forma muy especial
el viejo telegrafista
convertía en masoquista
a un preclaro intelectual.
Le otorgaba credencial
de “secretario” de Estado
y habiendo sido elevado
por el sádico tirano
era el nuevo cortesano
hacia el abismo empujado.

El truco del quita y pon
lo usaba aquel dictador
para que su servidor
viviera en la humillación
“Sólo al Jefe devoción”
debía en público gritar
y también disimular
estar feliz con su suerte
porque era igual que la muerte
con Trujillo en mala estar.

Jamás se debe olvidar
a quién sin ser soberano
al pueblo y a sus cortesanos
no se cansó de humillar.
Por lo tanto hay que evitar
la reelección permanente
que corrompe totalmente
y fomenta el caudillismo
preludio del despotismo
de un tirano omnipotente.

Rafael Martínez Céspedes 21 de mayo de 2008.

lunes, 19 de mayo de 2008

TRUJILLO 16: "MACHO DEME LOS TRES GOLPES"


La Cédula Personal de Identidad, creada en el gobierno de Trujillo, era un documento obligatorio a todo varón mayor de 18 años. El documento, al que debía adherirse cada año un sello de impuestos cuyo valor dependía del patrimonio del portador, servía además como control de votaciones y junto al del Servicio Militar Obligatorio y al del Partido Dominicano o “palmita” formaban los infames “tres golpes” que debían entregarse a los guardias de Trujillo, en las calles a cualquier hora, o en los puestos de control en todas las carreteras del país donde debían detenerse todos los conductores.

Estos documentos personales de control totalitario, eran verificados por la policía militar del Ejército, los denominados “prebostales” que marchaban en pares, con un casco de guerra y armados de una larga macana y pistola. Sobre su uniforme kakis claro portaban una cinta negra en el brazo con la insignia “P.M.” que recordaba los S.S. de los nazis. Como James Bond, todos los guardias de Trujillo tenían licencia para matar, aunque también para intimidar, asustar y reprimir a cualquier opositor al dictador o para quién no pudiera mostrar sus “tres golpes” al día.

El valor de un ciudadano en ese régimen oprobioso se puede calcular, recordando la interpretación que daban a un sueño donde aparecía un burro, un perro, o un civil, y que decían para fines de la lotería, que en cada caso saldría el número cuatro. Ahora un terrible sueño sería que una pareja de guardias, nos grite con autoridad en medio de la noche:

MACHO, DÉME LOS TRES GOLPES

Antes que fuera inventado
el veloz computador
ya tenía el Benefactor
a todo el mundo fichado.
Como parte de un ganado
la marca había que enseñar
y los “tres golpes” mostrar
a la Guardia del tolete
la entidad a quien compete
dar golpes y hacer trancar.

La guardia del dictador
en pares siempre marchaba
y de paso provocaba
miedo lúgubre y pavor.
Impusieron el terror
empujando a la nación
a una infame sumisión
patética e inhumana
donde un guardia y su macana
eran la constitución.

Ver tanta sangre correr
por fin nos vino a enseñar
que la libertad cuidar
de un buen soldado es deber
al igual que proteger
civiles instituciones
sepultando evocaciones
de aquel régimen de hierro
donde un civil era un perro
y un guardia daba empujones.

Rafael Martínez Céspedes 19 de mayo de 2008

domingo, 18 de mayo de 2008

TRUJILLO 15: "NO SE PODÍA RESPIRAR"


Según el Prof. Juan Bosch los países que baña el Mar Caribe – el archipiélago de las Antillas, Centro América hasta Venezuela- han sido desde la Colonia una frontera imperial. Como toda frontera, la región del Caribe ha exhibido históricamente una inestabilidad política sin precedentes.

Durante su largo ejercicio del Poder, Trujillo vio surgir y desaparecer en la región múltiples dictaduras aliadas y democracias opositoras, razón última que le aconsejó estar siempre bien armado y vigilante de que no se alterara el equilibrio de fuerzas en la región, ayudando a derrocar gobiernos que no le fueran favorables. Estos a su vez, dieron su apoyo y asilo al grupo de dominicanos responsables de los planes subversivos de Cayo Confite en 1947, la abortada invasión de Luperón en 1949 y la invasión del 14 de junio de 1959. Estas invasiones – por no contar con el apoyo interno adecuado – fueron aplastadas en desigual lucha, por el poderoso aparato militar de Trujillo.

El apoyo interno estaba restringido por el férreo control del régimen, y a través del Servicio Militar Obligatorio, una gran base de datos de todos los jóvenes de la población que pudiese estar militarmente activa. En tiempo de invasiones, estos potenciales combatientes, eran acuartelados y mantenidos bajo control por la guardia de Trujillo. Con todo, los mártires invasores no vencieron al tirano pero enseñaron al pueblo que era mil veces mejor morir que vivir sin dignidad y que la libertad estaba sólo en nuestras manos, pues mientras viviera Trujillo,

NO SE PODÍA RESPIRAR

Caribe imperial frontera
desde los conquistadores
de férreos dictadores
siempre ha sido madriguera.
Trujillo su larga era
sólo pudo mantener
equilibrando el poder
de sus vecinos de al lado
vigilando bien armado
el cambiante acontecer.

Si un gobierno protección
a su enemigo ofrecía
Trujillo le respondía
con muerte o con subversión.
De amenaza a la Región
al tirano se tildaba
pues con libertad golpeaba
cual si fuese emperador
y a cualquier opositor
su largo brazo alcanzaba.

No nos dieron libertad
las fallidas invasiones
aunque muy bellas lecciones
dejaron como heredad.
Que a vivir con dignidad
no es posible renunciar
que ese régimen acabar
sólo estaba en nuestras manos
pues estando vivo el tirano
no se podría respirar.

Rafael Martínez Céspedes 18 de mayo de 2008

jueves, 15 de mayo de 2008

TRUJILLO 14: "LO TRANQUÉ POR COMUNISTA"


Una famosa diva confesó una vez, que su éxito con el género masculino se debía a que mientras bailaba con un hombre, coqueteaba con otro, pero estaba pensando en un tercero. Trujillo, quién según dicen aconsejaba no creer “ni en mujer fácil ni en guardias” actuó como la diva de la anécdota en su relación con las potencias mundiales durante la Segunda Guerra Mundial.

Durante su período de gobierno del 1942 al 1947, Trujillo declaró la guerra a las potencias del Eje cuando los americanos lo hicieron. Al mismo tiempo, el rumor público atribuía al dictador hacerse de la vista gorda con referencia al abastecimiento de los submarinos alemanes en aguas dominicanas. Llamaba también la atención ciertas indumentarias y el bigote recortado al estilo de Hitler, que el dictador caribeño exhibía orgullosamente en público.

Un dato a veces ignorado, es el hecho de que en el 1944 Trujillo, que sería posteriormente el paladín del anticomunismo en América, nombró un Embajador dominicano en Moscú y alabó públicamente a la Unión Soviética. Cuando el mundo anglosajón decidió entrar en la Guerra Fría contra Rusia, Trujillo, viendo por donde estaba soplando el viento, desató una cacería contra los comunistas. Un episodio tragicómico que describe ese anticomunismo, aconteció una vez que un policía contó que fue testigo de un caso donde un borracho protestó en un bar porque otro parroquiano tocaba insistentemente una composición dedicada a Trujillo. Preguntado el policía que había hecho con el borracho, contestó sencillamente:

LO TRANQUÉ POR COMUNISTA

El Jefe no aconsejaba
en mujer fácil creer
pero en cosas del Poder
como una de ellas actuaba.
La Gran Guerra maquinaba
algún día ha de acabar
y había que calcular
si era ruso, americano
japonés o bien germano
con quien se iba a acostar.

Con el Imperio del Norte
practicaba el mimetismo
pero al frío comunismo
también le hacía la corte.
De Hitler imitó el porte
sin sentir ningún rubor
pues el zorro dictador
de la global lotería
todos los bolos quería
y estar con el ganador.

Al llegar la Guerra Fría
con su gran telón de acero
vio que ese derrotero
a los gringos conducía.
Desató una cacería
contra la hoz y el martillo
con un método sencillo
de eliminar activistas
ya que sería comunista
quien no siguiera a Trujillo.

Rafael Martínez Céspedes 15 de mayo de 2008

martes, 13 de mayo de 2008

TRUJILLO 13: "CON LA FUSTA EN EL TRASERO



Trujillo tenía una especial afición por los caballos. En lomo de ellos recorrió el país de cabo a rabo, durante la intervención americana persiguiendo “gavilleros”, después inspeccionando su país-finca o en su hacienda particular recreándose. Por eso, no es raro que en 1942 contestara a la Comisión de Ciudadanos que le pidió aceptara la candidatura para el período 1942-1947, finalizado el mandato del “Presidente” Troncoso, con la pegajosa frase: “Seguiré a caballo”.

En realidad Trujillo, era un actor consumado y un maestro en el manejo de sus circunstancias. Sabía al iniciarse entre los europeos el conflicto armado en 1939, convertido en la cruenta Segunda Guerra Mundial, que los americanos intervendrían eventualmente, como en efecto lo hicieron a finales de 1941 cuando los japoneses bombardearon Pearl Harbor. Conociéndolos como si los hubiese parido, sabía que iban a necesitar muchos aliados y por lo tanto no interferirían si él empuñaba “de nuevo” las riendas del Gobierno Dominicano, por lo menos durante la guerra.

El “Seguiré a Caballo” convertido en merengue, en slogan de campaña y en grandes letreros promoviendo su candidatura, fue modificado por un astuto joyero de la Calle El Conde de Santo Domingo, en un letrero que decía: “Seguiré a caballo, dijiste Jefe, y nosotros te seguiremos a pie”, tarea por lo demás imposible, puesto que para el dictador, el potro que cabalgaba era el país entero, y fue siempre de opinión que este pueblo solo caminaba bien

CON LA FUSTA EN EL TRASERO

A don Pipí y a Peynado
dejó el recio militar
el encargo de cuidar
de su finca y su ganado.
Solo un potro bautizado
con el nombre de Poder
no debían de pretender
pues si alguien lo cabalgaba
él su cabeza cortaba
y su vida hacía perder.

Desde un barco en las Azores
antes de llegar a tierra
vio Trujillo era esa guerra
propicia a los dictadores.
Nuevos forzados clamores
aceptó de la nación
diciendo con emoción
“ a caballo seguiré”
aunque el pueblo siga a pie
su natural condición”.

Quería un astuto joyero
que al caballo y al caudillo
a pie y sin lazarillo
lo siguiera el pueblo entero.
Con la fusta en el trasero
sólo se progresaría
era la filosofía
de aquel rudo dictador
que suspicacia y pavor
sembró con su tiranía

Rafael Martínez Céspedes 13 de mayo de 2008

domingo, 11 de mayo de 2008

TRUJILLO 12: "TRUJILLO ESTABA EN LA COSA"


Dos cuatrienios habían transcurridos desde su ascenso al poder y el país de Trujillo bailaba al compás de una orquesta cuyo director exclusivo era el propio dictador. La geografía nacional había sido sembrada de estatuas que duplicaban en mármol su efigie y tarjas conmemorativas hablaban en bronce de la megalomanía del tirano. Un nuevo estilo de prosa periodística y de tribuna surgió para adularlo y se puso en boga el adjetivo “apoteósico” para describir los desfiles, mítines y homenajes que el país entero debía rendirle.

Un chiste simpático, por supuesto secreto, era el del niño que en una inspección escolar afirmó que América había sido descubierta por Trujillo. El inspector salvó la situación, corrigiendo al alumno, pero ordenando al profesor que le diese una buena nota porque el muchacho “estaba en la cosa”.

Dicen que el holocausto haitiano influyó para que el gobierno liberal de Franklyn Delano Roosevelt en los EUA, forzara a Trujillo a delegar la presidencia para el período 1938-1942 en sus lugartenientes Mozo Peynado y Pipí Troncoso. Otros dicen que fue una forma de Trujillo probarse a si mismo que podía delegar el manejo de su finca personal en manos de capataces leales, mientras el disfrutaba las mieles del poder codeándose con importantes personalidades en EUA y Europa y recibir a su regreso triunfal apoteósicos homenajes. Como el niño de la anécdota también

TRUJILLO ESTABA EN LA COSA

Complaciendo peticiones
del imperio americano
decidió ahora el tirano
no terciar en elecciones.
Con aviesas intenciones
pero sin variar sus metas
al sonido de trompetas
un teatro fue anunciado
con Troncoso y con Peynado
haciendo de marionetas.

Un títere que mandaba
eso aquí nadie creía
pues todo el mundo sabía
quién de los hilos tiraba.
Si algún otro gobernaba
era por disposición
y expresa autorización
de aquel Trujillo Ilustrísimo
Insigne Generalísimo
y Padre de la Nación.

Un alumno a un profesor
respondió muy inocente
que América el continente
descubrió el Benefactor.
Lo corrigió el inspector
por su respuesta jocosa
y de forma muy airosa
ordenó en un santiamén
“démele de nota un cien
porque el niño está en la cosa”.

Rafael Martínez Céspedes
10 de mayo de 2008

jueves, 8 de mayo de 2008

TRUJILLO 11: "LA CRISIS ES DOMINICANA"


Fruto de su política proteccionista, la Corona Española incentivó en el siglo XVII la toma de la diminuta isla de la Tortuga, frente a las costas de la Hispaniola, por parte de piratas y corsarios que se colocaron bajo la protección de Francia, ocupando eventualmente la porción occidental de la isla y creando con el tiempo dos estados Haití y la República Dominicana, cuyas tortuosas relaciones han salpicado con sangre quinientos años de historia.

Una difusa frontera separa los dos países. Haití, tierra seca y superpoblada es una invasión pacífica permanente en que sus habitantes, en su mayoría negros, aguijoneados por el hambre fluyen hacia el lado dominicano quienes a su vez, sin solución a la vista, siempre apelan al exterior buscando ayuda.

Trujillo con su cruento estilo personal, pensó resolver el viejo problema fronterizo y en el 1937 ordenó una horrible matanza que causó miles de muertes de haitianos, lo que degeneró en un sonado escándalo internacional. Setenta años después ya no existe Trujillo y el problema sigue en pie y se agrava cada día. Lo terrible es que no acabamos de ver que el problema no es de Francia, ni tampoco es de España. No es ni siquiera de Haití, pues en esa difusa frontera,

LA CRISIS ES DOMINICANA

La Hispaniola en dos cortada
por un decreto imperial
siendo su parte Oriental
por Dios más beneficiada.
Árida y superpoblada
es Haití la otra nación
eterna preocupación
para los dominicanos
que al hambre del pueblo haitiano
nunca han visto solución.

Una macabra lección
decidió dar el tirano
matando miles de haitianos
sin ninguna compasión.
La biológica invasión
por un tiempo detenida
es igual o parecida
al agua de un gran torrente
que de forma permanente
jamás será contenida.

Genocidio tan sonado
como el de esa triste Era
la crisis de la frontera
tampoco ha solucionado.
Asunto tan complicado
no es fácil de resolver
y su solución es ver
como los dominicanos
ayudan a los haitianos
a producir que comer.

Rafael Martínez Céspedes 8 de mayo de 2008

lunes, 5 de mayo de 2008

TRUJILLO 10. "LEY, BATUTA Y CONSTITUCIÓN"


Una de las características más extrañas del estilo personal de Trujillo, fue la aberrante y casi patológica tendencia de dar apariencia de legalidad a la fuente de su ilícito poder y legitimar en la letra, nunca en el espíritu, la estructura de su Gobierno y las acciones emanadas del mismo.

Para empezar, según la Constitución vigente– ese “pedazo de papel” como habría de llamarlo uno de sus futuros sucesores –el Gobierno Dominicano estaba dividido en los clásicos poderes independientes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial y “que sólo el pueblo era soberano” pues elegía a casi todos los titulares de esos poderes con su voto directo, producto de elecciones libres. Sin embargo, las condiciones en que se celebraron las primeras elecciones y poco después la participación del Partido Dominicano como único contendor, negaban de entrada la esencia de la Carta Magna, pues las elecciones – más bien las simulaciones – producían siempre el mismo resultado: o ganaba Trujillo o su títere designado.

Los legisladores electos, debían antes de tomar posesión firmarle una carta de renuncia y los jueces, electos o designados por este Congreso controlado completamente por el dictador, corrían la misma suerte. Las leyes eran redactadas en el Palacio Nacional por lo que los congresistas sólo se limitaban a aprobarlas. En cuanto al Poder Judicial, pobre del juez que dictara una sentencia que afectara los intereses del caudillo, pues Trujillo siempre quiso ser

LEY, BATUTA Y CONSTITUCIÓN.

Tenía muy fácil labor
el Congreso trujillista
que aprobaba a simple vista
las leyes del dictador.
Diputado o Senador
su pellejo protegía
pues este muy bien sabía
si lealtad no mostraba
o Trujillo lo mataba
o su renuncia exigía.

Un juez era independiente
tratando pleitos sencillos
pero casos de Trujillo
no juzgaba imparcialmente
pues se vería de repente
siendo él mismo juzgado
y seguro sentenciado
por el implacable Jeque
a no ver jamás un cheque
o a Neyba ser deportado.

Ambiente surrealista
el que nos tocó vivir
que no podría describir
ni el más sabio tratadista
pues es difícil que exista
en el mundo una nación
forzada a tal sumisión
por un aspirante a rey
que fue además de la ley
batuta y constitución.
Rafael Martínez Céspedes
5 de mayo de 2008

sábado, 3 de mayo de 2008

TRUJILLO 9. "TRUJILLO ERA EL PNB"


Según cuenta el Prof. Gutiérrez Félix, cuando Trujillo asumió formalmente el mando en 1930, era ya un hombre económicamente poderoso, que había hecho con sus negocios de suministros al Ejército que el controlaba, así como con otros ingresos, dicen, de origen aun más dudoso.

Su extraordinario instinto de Poder, que probablemente perfeccionó con los americanos, le aconsejó sin dudas que el dinero, el dinero y otra vez el dinero eran los tres factores esenciales para acceder y controlar ese Estado desde donde se catapultó para formar una de las mayores fortunas personales de la América Latina. A través de su participación abierta o velada, Trujillo era ganadero, agricultor, industrial, comerciante, magnate azucarero y controlaba el negocio de la leche, la carne, el cemento, el café, el cacao, el azúcar, el sisal, el arroz, la importación de carros, entre otros. Siempre ha resultado más fácil hacer un listado de los negocios que aquel hombre no tenía.

Negar el progreso material en tiempos de Trujillo es como querer tapar el Sol con el consabido dedo. La razón es que Trujillo personalmente era casi toda la suma de todos los productos y servicios de un país, ese Producto Nacional Bruto o PNB que tanto gusta a los economistas. Su ambición desmedida era sin dudas la “mano invisible” a que Adam Smith se refería en su “Riqueza de las Naciones” porque en verdad en esa Era Gloriosa

TRUJILLO ERA EL PNB

Trujillo había decidido
en la toma del Poder
que el mucha plata tener
era factor requerido.
El general convertido
en astuto comerciante
una fortuna importante
formó con el peculado
que volvió un simple soldado
en un Júpiter tronante

Creó mil corporaciones
y complejos industriales
ganó oro por quintales
y acumuló mil millones.
Sembró grandes extensiones
de maní, sisal y caña
aunque conservó la maña
si un negocio le gustaba
de su dueño lo apropiaba
con malas artes y saña.

El progreso material
del que habla un economista
del Gobierno trujillista
es difícil de negar
y fue como edificar
un enorme monumento
que aquel hombre tan violento
construyó sobre el temor
las lágrimas y el sudor
de un pueblo triste y hambriento.

Rafael Martínez Céspedes 3 de mayo de 2008

TRUJILLO 8. "NUESTRO DIOS ERA TRUJILLO"


Eliminados o amordazados– por amor o por la fuerza – todos los disidentes, el siguiente paso del dictador fue convertirse en una especie de Dios implacable, un Jehová caribeño, potente y vengativo, que inspirara terror y respeto y ante quién toda rodilla debía doblarse. Para el Dios Trujillo, todo era Honor y todo era Gloria.

Generalísimo, Doctor, Benefactor de la Patria, Padre de la Patria Nueva, Padre de la Independencia Financiera, Primer Obrero, Primer Maestro y un largo etcétera que crecía con el tiempo, se agregaron como títulos a su nombre. Santo Domingo de Guzmán se hizo Ciudad Trujillo y montañas, calles, puentes, escuelas, avenidas y toda obra creada por el hombre o la naturaleza debían llevar su nombre o el de uno de sus familiares.

En las escuelas los párvulos aprendían a alabar a Trujillo antes de aprender el abecedario. Cartillas, libros de texto y todo el aparato de propaganda gubernamental bombardeaban sistemáticamente su nombre y hablaban de su obra. Dios y Trujillo, en frase lapidaria dijo uno de sus más fervientes seguidores queriendo decir en realidad que


NUESTRO DIOS ERA TRUJILLO

Lo siguiente fue endiosar
el nuevo ilustre varón
y títulos a montón
se pusieron a inventar.
Al Brigadier General
lo hicieron generalísimo
gran ciudadano ilustrísimo
e insigne Benefactor
Benemérito Doctor
Parecido a Dios Altísimo

Nuestra vieja capital
y el pico más elevado
fueron ambos bautizados
con el nombre del chacal.
La geografía nacional
fue en su esencia mancillada
y nuestra alma lacerada
por la megalomanía
de esa diabólica cría
que no respetaba nada.

En la tal Gloriosa Era
el hablar era prohibido
leer sólo lo debido
no lo que uno quisiera
Era la Historia quimera
llena de textos sencillos
todo honor para el caudillo
no mencionar sus andanzas
y guardar las alabanzas
sólo para el Dios Trujillo

Rafael Martínez Céspedes
2 de mayo de 2008

jueves, 1 de mayo de 2008

TRUJILLO 7. "EL SONIDO DEL SILENCIO"




La Era de Trujillo representó un oscurantismo medieval difícil de entender para aquellos que no sintieron personalmente su asfixiante opresión. Un periodista extranjero dijo una vez que el único sonido permitido en la República Dominicana era el silencio. Ciertamente todo el monopolio de la comunicación- incluyendo las conversaciones- estaba en manos de Trujillo: periódicos, revistas, libros, radio, televisión, informaciones del exterior, reportes de viajeros, correspondencia, estaban de tal modo sujetas a una censura o a un servilismo vergonzoso que en comparación podían ser considerados como si fuesen inexistentes.

Los periódicos habían sido silenciados o comprados por Trujillo, lo mismo que las emisoras de radio locales. Las emisoras del exterior, eran interferidas por ruidos para impedir su audición. Las revistas, periódicos y correspondencia del exterior eran incautados si contenían alguna información negativa al gobierno de Trujillo. Viajar al extranjero era un verbo que en la Era de Trujillo sólo podían conjugar contados funcionarios y una escasa minoría de privilegiados. La familia y la escuela, fuentes primarias de información también habían enmudecido.

Una red de delatores o “chivatos” estaban infiltrados en la población de tal forma, que sólo podían sostenerse conversaciones francas entre interlocutores muy cercanos. Los dominicanos de esa época eran – por falta de un mejor término para definirlos- el paradigma de la desinformación. Parace que adelantándonos a Simon & Garfunkel, a los dominicanos sólo se nos permitía escuchar

EL SONIDO DEL SILENCIO

Presagiando una balada
aquí una vez la Verdad
por horrible Oscuridad
fue largo tiempo cambiada.
Cada boca silenciada
se abría solo para el pan
ya que en ese infierno van
ocultando la emoción
pues de prohibida erupción
cada pecho era un volcán.

Silencio infernal sonido
solo a veces era rasgado
por algún grito apagado
de un moribundo el quejido..
Grueso muro con oídos
formaban los delatores
infames sostenedores
de ese mundo sin clemencia
donde dictaban sentencia
esbirros torturadores.

Medieval oscurantismo
difícil de concebir
a quien no tocó vivir
el rigor del trujillismo.
Ese virtual cataclismo
de silencio y de censura
cuyo efecto aún perdura:
generación asustada
que aún vive sobresaltada
por miedo a esa dictadura.

Rafael Martínez Céspedes 1 de mayo de 2008

TRUJILLO 6: "COMO SE IMPONE EL TERROR"


Miedo. Pavor. Angustia. Terror. Todas son categorías de intensidad de esa “perturbación del ánimo que produce la sensación causada por un riesgo o daño real o imaginario”, el miedo, que en todas sus categorías y con sus mil caras, estuvo siempre presente desde el inicio de la Era de Trujillo.

La misma mano que orquestó el Golpe de Febrero y que conquistó por mediación de sus matones paramilitares el Poder en el 1930, inició la creación de la Patria Nueva. Sólo que muy alto fue ese “precio por la gloria” como diría un cineasta de Hollywood. Y verdaderamente una película de terror, aunque sin horario previsto, fue vivir en la Era de Trujillo, quien desde sus inicios dejó establecido bien claro quién mandaba y el precio que debía pagar quién no estuviese dispuesto aceptar su omnímoda autoridad: muerte, detención, tortura, exilio. Si alguien tiene algo más que lo agregue a la lista.

“El Monarca sin Corona”, como titula el Prof. Gutiérrez Feliz su libro, se queda incompleto pues en realidad si había una corona en ese reino: aquella de espinas que hizo el tirano ceñir a todo un pueblo durante más de tres décadas. Aquí no hay lección de moral, pues ese gran dolor no puede ser descrito con palabras, aunque podríamos agregar que Trujillo bien pudo publicar un libro sobre

COMO SE IMPONE EL TERROR

Con la misma dura mano
con que el Poder alcanzó
de igual modo comenzó
su Gobierno aquel tirano
que ya desde muy temprano
su más cruel rostro mostraba
pues con su guardia azotaba
rebozando autoridad
y mostrando que en verdad
era el Jefe quien mandaba.

Si ejemplo es pedagogía
el miedo es un gran aliado
e instrumento del Estado
de enseñar sabiduría.
De Trujillo se decía
siendo un fiero dictador
que su único temor
y amenaza a su Poder
es que se fuese a perder
el respeto a su terror.

Trujillo como un monarca
sobre el miedo gobernó
y casi un reino creó
donde imperaba la parca.
Todos llevaban su marca
y si en fatal ligereza
hablabas mal de su Alteza
como en tiempos de Nerón
si veías con atención
te faltaba la cabeza.


Rafael Martínez Céspedes – 30 de abril de 2008

TRUJILLO 5: "LA DEMOCRACIA ES MUY FRAGIL"


La destrucción de los partidos políticos existentes, sigue a cualquier dictadura. La creación de un partido único, con algún tipo de base ideológica, sin embargo no es típica de las dictaduras latinoamericanas cuya base de sustentación es la personalidad del caudillo dictador.

En el caso de Trujillo, debe recordarse que su ascenso al Poder tiene lugar cuando en Europa se venían sintiendo ya los aires del fascismo como contraposición al comunismo o al populismo democrático. Sea por la influencia de estos aires, sea por su extraordinario olfato político,la creación de un instrumento de movilización de masas o de información política, se caía de la mata. El Partido Dominicano se organiza pues concomitantemente con la rápida consolidación en el Poder de Trujillo. Es simpático – sólo ahora lo resulta – recordar que el emblema del partido era la infame palmita de los tres golpes y su ridículo lema que recordaba a todos el ambiente de sumisión, era el acróstico formado con las iniciales de Trujillo: Rectitud, Libertad, Trabajo y Moralidad .

Fortalecer e institucionalizar los partidos políticos es clave para el sustento de la democracia. Los políticos que avivan con su conducta el fuego de la anarquía que precede al rigor dictatorial, debían de una vez por toda aprender el precio que debe pagar toda la sociedad, cuando las ambiciones personales están por encima de los intereses sagrados de la Patria. Olvidamos siempre que

LA DEMOCRACIA ES MUY FRÁGIL

Como en la Europa fascista
para el Poder preservar
primero hay que eliminar
y perseguir comunistas.
El Partido Trujillista
se creó con la misión
de barrer la oposición
y ser único partido
al que era permitido
ser sujeto de elección.

Tenía un ridículo lema
que hablaba de libertad
y hasta de moralidad
en la Era extraños temas.
Fue la palmita su emblema
una idea innovadora
que una mente creadora
obviamente confundió
ya que alguien sugirió
fuese una ametralladora.

La democracia se olvida
fácil es de destruir
y volverla a construir
cuesta tiempo y muchas vidas.
Que cada quien a Dios pida
nuestra libertad cuidar
la desunión evitar
por si alguien desde el solio
se adjudica el monopolio
del negocio de mandar.

Rafael Martínez Céspedes - 29 de abril de 2008

TRUJILLO 4: "VIMOS EL DIABLO LLEGAR"


El lema de los partidarios de la reelección de Horacio Vásquez fue “Horacio o que entre el mar”. En su lugar, Trujillo fue quién se juramentó el 16 de agosto de 1930 y transcurridas apenas tres semanas, azotó el país un violento huracán que afirman, destruyó gran parte la capital dominicana e hizo pensar que se había hecho realidad la premonitoria amenaza de los horacistas.

Con la misma fuerza del furioso vendaval y sustentado en el terror de su Ejército – del cual nunca perdió control- inició el flamante mandatario la tarea de reconstruir el país y realizar los cambios que le dieron en poco tiempo, el monopolio absoluto del poder en todas sus manifestaciones. Para consolidar su Poder procedió a la eliminación, despacho al exilio o al ostracismo de aliados inconvenientes o de adversarios peligrosos como fue el caso de Estrella Ureña y las muertes del Coronel Leoncio Blanco, de Cipriano Bencosme y de su antiguo aliado el general Desiderio Arias. Por otra parte la conversión de sus antiguos rivales políticos en incondicionales de su régimen, se hizo cosa de rutina.

La tendencia en épocas de marcado desorden es pedir secretamente que hace falta “mano dura”. Los que piden que vuelva Trujillo, sin haberlo ellos sufrido, debían también meditar que una cosa es llamarlo sin conocerlo y otra que como nosotros:

VIMOS AL DIABLO LLEGAR

“Horacio o que entre el mar”
consigna premonitoria
se cumplió con la victoria
del aquel duro militar
que comenzó a gobernar
con injustas detenciones
muertes y persecuciones
para quién no le siguiera
haciendo de su gran era
el peor de los ciclones.

Imitando a Maquiavelo
a Estrella Ureña exilió
a Bencosme persiguió
siempre con fingido velo
pues de tonto ningún pelo
aquel gran chacal tenía
ya que sólo perseguía
mostrar que él solo mandaba
y su purga continuaba
con proverbial sangre fría.

Dicen los panegiristas
del sangriento dictador
que un gran pacificador
fue el gobierno trujillista.
Esa dudosa conquista
no puede tomarse en serio
como Blanco y Desiderio
lo pueden atestiguar
viendo ese diablo llegar
con su paz de cementerio.

Rafael Martínez Céspedes – 28 de abril de 2008

TRUJILLO 3: "MONO AMARRADO Y LEON"

Trujillo siempre siguió con éxito el consejo de Talleyrand a Napoleón, de que: “con las bayonetas se puede hacer todo, menos sentarse sobre ellas.” Trujillo hizo siempre que otros se sentaran sobre estas y usó su poder ilimitado para conseguir y mantener aquel control absoluto que caracterizó su Era. Fue la guardia con sus armas, su sostén y fortaleza en todo tiempo y circunstancia.

La cabeza nominal del Golpe de Febrero, Estrella Ureña, asumió la Presidencia Provisional de la República y organizó las elecciones de mayo de 1930, en la que Trujillo – Jefe del Ejército - fue candidato contra las fuerzas leales a Horacio Vásquez de la Alianza Nacional Progresista. Los opositores de Trujillo fueron obligados a retirarse por no existir las condiciones para unas elecciones limpias a causa de los atropellos y asesinatos causados por la banda paramilitar de forajidos “La 42” cuyo cerebro director era el propio Jefe del Ejército, convertido en el único candidato virtual. Un crimen horrendo fue el del candidato senatorial opositor, Virgilio Martínez Reyna muerto junto a su esposa embarazada. Con este horrible telón de fondo, gana Rafael Trujillo aquella farsa electoral e inicia un calvario de treinta años para el pueblo dominicano.

Quizás la única lección derivada de estos hechos históricos es que no aprendemos nunca nada de la Historia, la cual nos dice siempre que no puede haber elecciones libres cuando uno de los candidatos controla los recursos del Poder, porque se trata sencillamente de una lucha entre

MONO AMARRADO Y LEON

Trujillo con sus matones
y su moderno arsenal
una farsa colosal
hizo de esas elecciones
lucha de fieros leones
contra ese mono amarrado
que era el rival silenciado
y fue lógico prever
que un hombre de tal Poder
se alzaría con el Estado.

En discurso eleccionario
proclamó con voz muy firme
“no habrá peligro en seguirme”
peligroso es lo contrario.
De un pueblo un triste calvario
inició esa alocución
su primera indicación
que él no era fugaz cometa
y sobre sus bayonetas
sentaría a esta nación.

Nos gusta más de lo mismo
pues es débil la memoria
no aprendemos de la Historia
nos fascina el caudillismo
y el funesto continuismo
que inició la sumisión
esa triste condición
que nos impuso Trujillo
y aquel eterno estribillo
pidiendo su reelección


Rafael Martínez Céspedes 27 de abril de 2008

TRUJILLO 2: "TRUJILLO SIGUE MANDANDO"


En la Guardia Nacional creada por los norteamericanos, Trujillo encontró su vocación y destino. A la partida de la fuerza interventora en 1924, gobernó el país el viejo caudillo Horacio Vásquez, quien depositó toda su confianza y el tratamiento de un hijo a Trujillo a quién llevó hasta las más altas posiciones militares de su gobierno.

Sin embargo, Horacio elegido por cuatro años extendió irregularmente su período presidencial hasta el 1930, buscando además su reelección, lo que creó las condiciones para el llamado Movimiento Cívico de Febrero, que lo desplazó del poder y cuya cabeza conspirativa no visible lo fue el propio Trujillo. El Presidente Vásquez como Presidente y Comandante en Jefe, de forma ingenua, había dado las órdenes de aplastar dicha rebelión cívica a Trujillo, entonces Jefe de su Ejército, sin sospechar su alevosa traición. Es el típico error de enviar, como dicen en el campo, la carne con el gato.

La Era de Trujillo se prolongó por treinta y un largos años. Durante la misma, solo contaba la voluntad de ese hombre carente totalmente de valores morales, que dejó un sello profundo en el carácter nacional. Una enseñanza útil podría surgir contestando algunas interrogantes.: ¿Cómo se explica nuestro comportamiento actual como sociedad construida sobre tales cimientos? ¿No estaremos invitando, con nuestra conducta irrespetuosa de las instituciones, a que personajes de la calaña del general traidor gobiernen de nuevo nuestro destino? Quizás estamos olvidando que
EL JEFE SIGUE MANDANDO

El astuto general
con el poder se fascina
aunque rico en disciplina
era pobre en lo moral
en la Guardia Nacional
encontró notoriedad
y con su duplicidad
engaño y simulación
dejó un sello en la nación
aun sedienta de verdad.

Horacio ingenuo caudillo
buscando ampliar su mandato
mandó carne con el gato
creyendo fiel a Trujillo
quien siguiendo el mismo trillo
de aquel Judas traicionero
buscando ser el primero
a su Jefe defraudó
y del Poder desplazó
con el Golpe de Febrero

Si sobre tales cimientos
fue el país edificado
viene fácil explicado
nuestro actual comportamiento.
Si robo, corrompo o miento
irrespeto instituciones
o malgasto en reelecciones
solamente estoy probando
que el Jefe sigue mandando
y están vivas sus lecciones.

Rafael Martínez Céspedes
26 de abril de 2008

TRUJILLO 1: "SOLO TIENEN INTERESES"

Recientemente vio la luz una obra de la autoría del profesor Euclídes Gutiérrez titulada “Trujillo: Un Monarca sin Corona”. La obra, muy amena e interesante, ha generado cierta controversia cuando, revistiéndose de objetividad, ha tratado de señalar los factores positivos del gobierno de treinta y un años de Trujillo, a quien algunos declaran el creador del moderno estado dominicano.

Casi medio siglo ha transcurrido desde el ajusticiamiento del tirano en 1961, pero su paso por el Poder dejó una impronta indeleble en la sociedad dominicana que aún lastima y perdura. Por eso cualquier tema sobre Trujillo – sobre el cual se han escrito millones de páginas – trae inevitables recuerdos. Lo más importante, si hemos de rememorar el pasado para ver más claro el futuro, es ver que enseñanzas podemos extraer de esa sangrienta carga de pretérito.

Para entender el problema en su raíz, la primera pregunta que surge con carácter inevitable es: ¿Quién era este hombre Trujillo y que factores incidieron en la formación de su avasallante personalidad? Si es cierto lo que apuntaba Goethe que “las virtudes de un hombre son suyas propias, pero sus defectos son los de su época, debemos empezar estudiando primero el escenario donde se formó ese cruel tirano.

La historia dominicana representa el ciclo típico entre el rigor de una dictadura y el patrón anárquico que le sigue: gobiernos liberales, despotismos ilustrados, ambiciones personales, revoluciones, corrupción rampante seguida por la intervención del gobierno de los Estados Unidos para la defensa de sus intereses económicos y políticos.
Trujillo nace en el 1891 y todos estos factores formativos de su carácter estuvieron presentes desde la muerte del dictador Lilis en 1899 incluyendo la primera intervención militar de los EUA en el 1916 hasta su salida en 1924. Los americanos detuvieron el proceso anárquico, regularon las finanzas públicas, cobraron sus acreencias, dieron orden al sistema jurídico y crearon la Guardia Nacional, en la que se formó el futuro dictador. Estos antecedentes muestran la forma dinámica en que una sociedad da respuesta, a través de ciertos individuos, a sus necesidades. Otra lección que no se puede olvidar es que aunque muy lejos de Dios, siempre seguiremos muy cerca de los Estados Unidos, un vecino fuerte que repite que no tiene amigos ni enemigos, pues ellos

SOLO TIENEN INTERESES

Si culpa del tiempo son
nuestros vicios y pecados
debe el siglo antepasado
al mundo una explicación:
Formó a Stalin y a Perón
Hitler y a Franco caudillo
a Mussolini y Trujillo
caribeño dictador
para unos benefactor
para otros un gran pillo.

El país en que crecía
el potencial dictador
fue un gobierno de rigor:
Lilís con su tiranía
a quién siguió la anarquía
y civil insurrección
o más bien invitación
a una vecina potencia
de hacer su armada presencia
e invadir la isla nación.

Como ha hecho tantas veces
ese imperio militar
su deuda monumental
pudo recobrar con creces.
Pensando en sus intereses
y otros temas del bolsillo
taparon la olla de grillos
y dejaron preparado
ese gran gallo tapado
que resultó ser Trujillo.

Rafael Martínez Céspedes