martes, 31 de enero de 2012

"NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA" (2)


En el periódico Hoy de este martes 31 de enero del 2012, leo con interés una nota donde Rafael Acevedo, el Director Ejecutivo de Gallup Dominicana, la empresa que realiza las encuestas sobre preferencias electorales- y  dicho sea de paso, la que más se acerca siempre a los resultados reales – asegura que “hay sectores que tratan de desacreditarlo.”

“Acevedo, recordó que desde 1989, cuando comenzó hacer esos trabajos, en todos los procesos electorales sectores políticos importantes (que incluyen figuras como el Prof. Juan Bosch, Jacobo Majluta y hasta el propio actual presidente Leonel Fernández) expresan dudas sobre las encuestas". 


Justamente en febrero de 2008, publiqué una nota titulada “NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA” que por su vigencia, me he tomado la libertad de repetir.”  Ahí les va y díganme por favor lo que ha cambiado.

En la década del sesenta recuerdo a un joven sociólogo dominicano, recién llegado del Cono Sur, con su guitarra en la mano cantándole a la esperanza y su cabeza llena de tibios ensueños de como cambiar el mundo.

Décadas después veo que ha cambiado su guitarra por su micrófono de incisivo comentarista de la televisión, y el mundo ahora lo ve a través de las encuestas electorales que, asociado a una prestigiosa firma norteamericana, hace para vaticinar los resultados del colorido carnaval que son las elecciones dominicanas. Por supuesto, como estudioso de la sociedad y de la historia debe tener presente el ahora maduro sociólogo, que a los mensajeros que traían malas noticias los reyes y gobernantes les cortaban sus desafortunadas cabezas. Sólo que ahora la cuchilla es substituida por asesinatos morales, descalificaciones e insultos de parte de los que no fueron favorecidos por los vaticinios.

Como observo que Rafael Acevedo es también un fervoroso cristiano y estudioso de la Biblia, le recuerdo que en ese libro sagrado hay abundantes ejemplos de que

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA

Si malas nuevas portaba
el enviado a un gobernante
el monarca al buen tunante
la cabeza le cortaba.
Por eso ninguno osaba
a contarle la verdad
pues nunca la realidad
es fácilmente aceptada
y explica por que es odiada
la dura objetividad.

Los mensajeros de ahora
vaticinan elecciones
pero con sus predicciones
abren cajas de Pandora.
Una firma encuestadora
que me viene a la memoria
se conoce bien la historia
porque a pesar de ser seria
al que pierde causa histeria
y al que gana le da euforia.

Dura tarea es perder
en los duelos palaciegos
sobre todo cuando hay ciegos
de los que no quieren ver.
Comenzarán a llover
las descalificaciones
y a decir las predicciones
fueron hechas por dinero
y que el sondeo verdadero
se verá en las elecciones.

Rafael Martínez Céspedes

viernes, 6 de enero de 2012

LÍCITO ES ENLOQUECER

Alguien me señaló alguna vez, que las Navidades en nuestro país son una especie de carnaval, y como carnaval los dominicanos obedecen al pie de la letra el proverbio latino “Sempel in anno licet insanire, que en cristiano es “una vez cada año, se nos permite enloquecer.” (Para un bien documentado comentario sobre el Carnaval  y sus orígenes favor conectarse con: 

http://palaciodelamosquera.org/wp-content/uploads/2011/03/El-carnaval-como-milenaria-fiestaCompletofotos.pdf)

Si a una Navidad común y silvestre se añade el hecho de que las elecciones presidenciales ocurran al año siguiente, la actividad demencial del país y sus gobernantes parece duplicarse. Sólo esto explica que en barrios paupérrimos de todo el país, el Presidente de la República dirija campañas donde se lanzan desde furgones, cajas conteniendo los ingredientes para una cena de Navidad. El resultado son verdaderos motines donde terminan atropelladas, física y moralmente, decenas de personas que pelean para llevarse una de las escasas cajitas. Triste espectáculo que nos recuerda la película de ciencia ficción Soylent Green (en español: “Cuando el Destino Nos Alcance"


Si las autoridades actúan de forma irracional, no menos hacen los partidos de oposición que aspiran a desbancar al gobierno. Mientras los politólogos y sociólogos nos advierten sobre el daño que nuestros gobernantes han causado a esta sociedad con sus actitudes clientelistas que fomentan la reelección y el caudillismo, el mayor partido de la oposición basa su campaña en el exitoso slogan “Llegó Papá” en franca contradicción con el  consejo de los conocedores del origen de los males de esta sociedad, clientelar y paternalista.

Mencionar el trujillismo es anatema en dominicano, sin embargo los líderes de casi todos los partidos fomentan el culto de imitación al Jefe – vía el ritual obligado de hacer que los funcionarios desfilen frente al Presidente el día de su cumpleaños o el día de Año Nuevo, funcionarios que, cuál escuelita, acuden sumisos para que el Capitán (o sea el que firma los cheques y los decretos) “los vea”.

Y mientras todo esto sucede, la diversión en las otras salas de espectáculos que constituyen el país, no parecen cesar: dos aviones “desaparecen” misteriosamente de bien protegidos hangares y un astuto farsante de sólo 19 años se hace pasar por médico en uno de los principales hospitales públicos del país, llegando según dicen sus acusadores a realizar procedimientos quirúrgicos sin ser detectado por un buen tiempo por las autoridades del hospital. De forma que advierto a quienes nos visitan por primera vez y se sorprendan de nuestras curiosas costumbres, que se trata de una locura que inventaron los romanos, quienes siguen diciendo que una vez en cada año

LÍCITO ES ENLOQUECER

Es sólo justo admitir
ahora que se ha ido el año
que en un país muy extraño
nos ha tocado vivir
Un ejemplo es repartir
como lo hace el Presidente
a una gran masa indigente
funditas de Navidad
que insultan la dignidad
y la estima de la gente.
.
Se condena el clientelismo
pero gana el que más da
y gritan: Llegó Papá
reviviendo el caudillismo
Hablan mal del trujillismo
al que quieren imitar
obligando a desfilar
casi a todo funcionario
frente al Jefe legendario
que los cheques va a firmar
.
En lo que un gran traficante
roba impune dos aviones
cirugías y operaciones
hace un médico farsante.
Es un cuadro alucinante
que raya en lo irracional
colorido carnaval
de tropical frenesí
que aunque no firme Dalí
es lo mismo de irreal.
.
Rafael Martínez Céspedes

6 de enero de 2012