domingo, 5 de abril de 2015

YO ODIABA LA REELECCIÓN






YO ODIABA LA REELECCIÓN

El muchos años tener
me ha dado gran experiencia
y asumir la Presidencia
muchos me ha tocado ver
Que es dulcísimo el Poder
es fácil de demostrar
todos dicen al llegar
“juro por Dios no repito”
pero  luego del carguito
se acaban por enchular.

Tres décadas al timón
un mandamás se aferró
y con hierro gobernó
reelección tras reelección
Aprendieron la lección
pichones de dictadores
sus alegres sucesores
que muy bueno es el mandar
y nunca el Poder soltar
pues causa grandes dolores.

Y como quieren volver
a la miel de ese panal
colorido carnaval
ahora uno comienza a ver
Salen a buscar Poder
un siglo antes de elecciones
repartiendo salchichones
a los pobres dando ron
bailando en público el son
o comiendo chicharrones.

Ahora quieren que repita
como siempre el Presidente
y ese pleito finalmente
parece nadie lo evita
Con mi médico haré cita
y lo haré sin dilación
pues odio la reelección
y no quererla es problema
y en la piel ese dilema
me ha causado una erupción.

Rafael Martínez Céspedes
17 de marzo de 2015


miércoles, 24 de diciembre de 2014

¿CAYÓ EL MURO DEL CARIBE?



Quiso el Destino que se conjugaran una serie de factores para que empezara a desenmarañarse la vieja y deteriorada relación de más de medio siglo entre Cuba y los Estados Unidos: la presencia de un visionario Papa argentino en el Vaticano, los últimos dos años de un Presidente en los EUA sin temor a perder el voto cubano en la Florida y el desarrollo en el tablero del comercio mundial de países que como China y Rusia hoy penetran agresivamente mercados antes considerados vedados. 


Aunque el tema es escabroso y controversial, parece que el sentimiento general es de alegría por una apertura de relaciones entre dos países separados por 90 millas de intolerancia. La alegría es por la suerte del pueblo cubano, quien es al fin de cuentas quien ha sufrido con paciencia durante esta eterna Guerra Fría. 


En lo personal, también quiso el destino que siendo un joven inmigrante – huyendo del rigor de la dictadura de Trujillo – fuese a parar en New York donde una pariente cuya casa era prácticamente una especie de Consulado de Cuba. 

Desde ahí -mientras disfrutaba de las anécdotas de las noches de la Habana, de un café o de un buen habano -  pude conocer y hacer grandes amigos cubanos y contemplar como desde un palco en primera fila,  la experiencia de los primeros años de luna de miel con Fidel Castro, el deterioro de las relaciones y su acercamiento al bloque soviético, el horrible episodio de los misiles nucleares que casi convierten la irresponsable Guerra Fría en un trágico y muy caliente holocausto final y por supuesto el embargo comercial de parte de los americanos y que aisló a Cuba del resto del mundo civilizado.


Mientras tanto el exilio cubano se fue transformando en una poderosa fuerza política – sobre todo en el Estado de la Florida –y el embargo se fue convirtiendo en una especie de provechosa e intocable herramienta económica y política cuya práctica sigue siendo una especie de Teatro del Absurdo por su inefectividad y carácter anti humanitario.  


Para alegría del mundo – como sucedió en Berlín ya hace casi 3 décadas cuando las piquetas de los ciudadanos empezaron a derribar aquel infame muro- ahora que parece que las autoridades norteamericanas y cubanas han decidido superar sus diferencias, la pregunta a flor de labios parece ser



¿CAYÓ EL MURO DEL CARIBE?

Quiso el travieso destino
que en mi vida bien temprano
algo del pueblo cubano
conociera en mi camino
Cuba país tan vecino
lleno de chispa y sabor
pueblo muy trabajador
y por demás muy valiente
porque conoce su gente
la sangre y lo que es dolor.

Pero su revolución
creó larga Guerra Fría
que la dejado hoy en día
en precaria condición
y su triste población
que en la vieja diferencia
ha esperado con paciencia
“medio siglo en soledad”
con hambre y sin libertad
aun sufre la consecuencia.

Este batallar tan duro
nos luce va a terminar
y podremos disfrutar
sin resquemor de un buen puro
y ese Caribeño muro
por demás infame y ruin
como sucedió en Berlín
parece empieza a caer
y pronto podremos ver
del túnel oscuro el fin.

 Rafael Martínez Céspedes
24 de diciembre de 2014[1]


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