jueves, 16 de junio de 2011

SABÉS QUE AMO LA ARGENTINA


Hoy me gustaría hablarles de un potro argentino. No se trata realmente de uno de esos hermosos ejemplares equinos que en ese hermano país son tradición. No, se trata de un joven bonaerense, poeta decimero por añadidura, de nombre Nicolás Orsanic, quien bajo el nombre Relincho de un Potro Argentino (www.potroargentino.blogspot.com) publica décimas y comentarios sobre la situación de su patria.

Me escribe así Nicolás: “Rafael, tus décimas dicen muchas verdades. También tengo un blog: "Relinchos de un potro argentino", donde escribo versos acerca de la dura realidad argentina (¡tan parecida al resto de Latinoamérica!), y me gustaría, si así lo considerás correcto, escribir juntos algún poema en décimas”. Esto de hacer poesía juntos, es similar a lo que llaman en la jerga taurina, “torear al alimón” (1), que el diccionario de la Real Academia define así: “Asiendo dos lidiadores un solo capote, cada uno por un extremo, para citar al toro y burlarlo, pasándole aquel por encima de la cabeza”.

Honra ese brioso potro argentino a este caballo caribeño a quien ya van dando sabana, con su gentil invitación. En primer lugar, porque desde hace muchos años he visitado la Argentina y de verdad fue amor a primera vista. ¿Quién no puede caer rendido ante el encanto de su bella capital, sus amplias avenidas, sus barrios llenos de tangos y de milongas, su modernidad y su decadencia, la cultura y afabilidad de su gente? ¿Quién no se maravilla del contraste de sus mares de agua dulce, de sus extensas llanuras, de su proverbial abundancia y de la angustia de su gente pobre rodeada de tanta riqueza?

Aunque parezca utópico, no podemos despreciar el valor de la poesía. Ella denuncia iniquidades, clama por mayor justicia, es la voz de los que nunca la han tenido. Ella mueve y conmueve. Sí Nicolás, acepto con gusto la invitación a seguir clamando en el desierto y respondo a la misma diciendo

SABÉS QUE AMO LA ARGENTINA


Un país he conocido
y ya fui su esclavo fiel
pues me conquistó el Gardel
del Buenos Aires querido
Nunca olvidar he podido
jamás cultura tan fina
algún tango, alguna mina
ni a San Telmo ni a su gente
si voy por Calle Corrientes
sabés que hablo de Argentina.
.
Hay más comida que gente
siempre hay invierno y estío
a un Mar ellos llaman Río
su Pampa es un continente
sin embargo diariamente
muchos duermen sin comer
sin esperanza tener
de que llegue mejor día
por esa absurda Miopía
de los que tienen Poder.
.
El poder de la Poesía
no deben menospreciar
ya que puede transformar
noche oscura en claro día
y acepto con alegría
hacer poesía alimón
con la firme convicción
que cual gran fiesta taurina
desde Alaska hasta Argentina
vendrá esa transformación.

(1) Me tropecé por primera vez con este término leyendo “Confieso Que He Vivido” la monumental autobiografía de Pablo Neruda, una obra en prosa pero que es todo un poema. Favor ver el siguiente enlace. http://aldenai.com/neruda.confieso.pdf

Rafael Martínez Céspedes
Santo Domingo, República Dominicana
16 de junio de 2011

2 comentarios:

Nicolás Oršanić dijo...

Respondo así a mi compañero dominicano...

El Potro

Es bueno saber que existen,
otros poetas allá afuera,
más allá de la tranquera,
donde los ojos avisten.
Las letras así lo insisten,
traspasando el horizonte,
en el argentino monte,
en caribeñas arenas...
¡que vuelen verdades plenas,
tan altas como el sinsonte! (1)

(1) pájaro americano

Usté (2) plasmó recto verso,
se nota en sus escrituras,
la riqueza de culturas,
asimiló sin esfuerzo.
Y en ese andar tan diverso,
¡respiró el aire porteño!...
cambiante fue el desempeño,
segura, sólo una cosa:
no existe el color de rosa
en este mundo pequeño.

(2) Usted

Pero no tiremos balas,
a los hispanos parajes,
vistámoslos con ropaje,
de fino traje de galas.
Despleguemos nuestras alas,
pues ya nada nos aferra,
larguémonos a la yerra,
¡qué Dios sea nuestro testigo!:
dígame entonces, amigo,
lo más lindo de su tierra.


Contésteme la pregunta, amigo… ¡ y sigamos cantando !

Alberto Vásquez Díaz dijo...

¡Excelente!