
Columna tipo periódico digital dedicada a publicar décimas y comentarios de Rafael Martínez Céspedes sobre la situación política y social de la República Dominicana en particular y de la América Latina en general.


Alguien dijo, con sobrada razón, que si Dios quiere perdernos, primero nos enloquece. Un ejemplo práctico de este proverbio nos lo presenta la Biblia en Génesis, hablando de la Torre de Babel: "Tenía toda la tierra la misma lengua y los hombre se dijeron: Edifiquemos una torre cuya cúspide llegue al cielo. Más Jehová descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: "He aquí que todos forman un solo pueblo y hablan la misma lengua, siendo este el principio de todas su empresas. Descendamos pues y alli mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros. Así Jehová los dispersó de allí sobre toda la faz de la tierra y cesaron en la constrúcción de la ciudad.Al igual que en Babel, la reacción aquí es siempre la misma: los medios empiezan a desgañitarse pidiendo explicación inmediata al Gobierno; este por su parte o calla u ofrece explicaciones anodinas o increíbles, luego ambos se dispersan confusos a tratar otros temas, mientras el resto de nosotros se limita a preguntarse cuando vendrá el siguiente episodio del interminable culebrón. Parodiando al profesor Juan Isidro Jiménez Grullón en su obra "La República Dominicana: Una Ficción", alguien podría sentirse tentado a escribir:
25 de Marzo de 2010


Rafael Martinez Céspedes Febrero 2010

En el 1987 fue estrenada "Atracción Fatal" una película de suspenso que contaba la historia de una mujer (Glen Close) quien, obsesionada por el amor de un hombre casado (Michael Douglas) le persigue de una forma implacable en un drama que al final desemboca en tragedia.
