domingo, 14 de diciembre de 2008

QUIEN SOBRE UN TIGRE CABALGA




Atrévase, si es valiente, a conducir un automóvil en las horas de pico, no solamente en New York, Chicago o Los Angeles, si no en Paris, Londres, Bogotá, Tokio o Ciudad México. Debe revestirse de la paciencia de Job en los interminables embotellamientos y equipar su aparato respiratorio con recámaras adicionales para poder librarse del bióxido de carbono despedido por millones de automóviles que contaminando la atmósfera, contribuyen decididamente al calentamiento global, al deterioro de la salud pública y al agotamiento de las fuentes de petróleo y de agua potable.

Lejos de pensar en disminuir su producción, los países que fabrican automóviles se concentran en desarrollar nuevas fuentes de energía – el ignominioso tema del etanol es una de ellas – y en seguir insistiendo en el modelo económico mundial centrado alrededor de estos artefactos. De ahí nuestra sorpresa al enterarnos de la actitud de los senadores norteamericanos de negar su apoyo para rescatar a los tres gigantes automotrices de Detroit – Ford, General Motors y Chrysler en la crisis que ha enviado al mundo a la recesión y las fábricas de carros a la quiebra. Saben muy bien los legisladores que no es posible desmontar ni a corto plazo ni a mediano plazo el modelo económico global originado en Detroit. El mundo está sencillamente montado sobre un tigre del cual, como indica un viejo proverbio hindú, no es posible desmontarse sin ser devorado.

A propósito, en la mitología hindú, la diosa Durga o la Gran Diosa Madre de todo el universo, es representada cabalgando sobre un tigre, con una sonrisa permanente y una paciencia, valor y sentido del humor incomparables, aún cuando se enfrasca en batallas de proporciones épicas contra los demonios, como la que libra hoy el mundo. Los creyentes del hinduismo, que pidan por tanto a Durga la fórmula para desmontarnos de este tigre feroz que es la crisis financiera, ya que no puede apearse con seguridad

QUIEN SOBRE UN TIGRE CABALGA

Esta especie irracional
un modelo ha construido
que por petróleo movido
llama economía global
que es contra lo natural
y cruentas guerras desata
a lo material se ata
y a lujos innecesarios
juguetes estrafalarios
por los que conquista y mata.

Para ir a trabajar
mega ciudades construye
de las cuales después huye
en autos a descansar
creando un gran trajinar
en base a la gasolina
que este mundo hoy domina
pues mueve la economía
en incontenible orgía
que el planeta contamina.

Un sistema así basado
en combustión y motores
saben los legisladores
sobre un tigre va montado
y Detroit muy preocupado
mostró su cara más fea
al decir que no hay idea
de lo que este lío salga
pues quien un tigre cabalga
difícilmente se apea.

Rafael Martínez Céspedes


14 de diciembre de 2008

jueves, 4 de diciembre de 2008

LO QUE NO DIJO CELENTE




Dicen que no existiría un Dios más cruel que uno que permitiese que sus criaturas conozcan su futuro. Los humanos, sin embargo, al parecer son impacientes y desoyendo la sabiduría sí les interesa otear en su porvenir. Prueba de lo que digo son los exitosos ejemplos que adornan la Historia Universal: los profetas bíblicos, los griegos con sus oráculos, los romanos estudiando las entrañas de animales y así sucesivamente hasta llegar a las tarots de nuestros días.

Quizás el más famoso adivinador del futuro lo ha sido el francés Nostradamus, cuyas cuartetas incomprensibles aún son buscadas por los infelices interesados en conocer el principio de la Tercera Guerra Mundial o el final de los tiempos. Con el advenimiento de la tecnología, sin embargo, ha surgido un nuevo Nostradamus, llamado Gerald Celente que al frente de un grupo de economistas en su Instituto para la Investigación de Tendencias predijo con éxito el desplome de Wall Street en 1987, la caída de la Unión Soviética en el 1991, la explosión de la burbuja de los punto com y la crisis de la hipotecas “basura”. Ahora Celente, se ha destapado diciendo que en el 2012 los Estados Unidos será un país subdesarrollado, con revoluciones, pobladas por alimentos y otros adjetivos que sólo adornan a los países pobres.

Aunque no tengo la imaginación para ver inmundos caseríos surgir a orillas del río Hudson en Manhattan, o ver multiplicarse improvisadas chozas debajo del puente Golden Gate de San Francisco, ni a los americanos sudando un largo apagón en Times Square después de pagar carísimo el kilovatio hora, si tengo la experiencia – como casi todos mis compatriotas -en estos temas como para darle algunas claves a los gringos en el tema del subdesarrollo. Por ejemplo, ahí van de forma gratuita, algunos consejos sobre


LO QUE NO DIJO CELENTE

Con su laptop en la mano
Celente ha profetizado
que ahora subdesarrollado
será el pueblo americano
y como un vecino hermano
que conoce la materia
quisiera de forma seria
a esa gente aconsejar
sobre el modo de aumentar
en un país la miseria.

Se empieza en la Educación
recortando el presupuesto
no hagan un gobierno honesto
fomenten la corrupción
no piensen en la Nación
más bien en cosas banales
o en obras monumentales
al lado de caseríos
que destruyendo los ríos
forman sucios arrabales.

Acepten los apagones
no sufran el hambre ajena
ni sientan dolor ni pena
por la salud de millones
pidiendo en sus oraciones
Dios mejore su destino
ilumine su camino
y los tenga a bien cuidar
pues los pudiese explotar
un poderoso vecino.

Rafael Martínez Céspedes


3 de diciembre de 2008

jueves, 27 de noviembre de 2008

LO QUE UNO SIEMBRA, COSECHA



Tsunami financiero le llaman algunos. El peor desastre después de la depresión de los treinta le llaman otros. Lo que sea, no hace falta ser economista para prever las consecuencias funestas que podría tener una reacción en cadena o efecto multiplicador negativo que afecte a los agentes económicos del planeta. Una baja en la venta de automóviles de la General Motors, significa miles de empleos perdidos en Detroit, el cierre de una fábrica de parachoques en Michigan y la consecuente parálisis y despidos masivos de la empresa minera que explota el ferro níquel en la República Dominicana y así en sucesión hasta afectar toda la economía mundial.

Si se está verificando el dicho de los norteamericanos de que "los excrementos golpearon el abanico", conviene saber dónde tenían estos escondidos, que han aparecido así tan de repente y de forma tan devastadora. Lo que empezó como la crisis de las hipotecas “basura”, fue seguido de los escándalos de los bonos millonarios de los ejecutivos de las instituciones financieras, el rescate de íconos bancarios y la inyección de fondos multimillonarios en las economías europeas y americanas para incentivar el consumo.

Provoca mucha risa las reuniones de emergencia de los países ricos y no tan ricos - que en pocas horas pretenden resolver un desastre que se había venido incubando por décadas en este mundo globalizado y sin control-donde ahora concluyen, en una reinvención rápida de la pólvora, que el origen de la crisis es “la falta de ética y moral.” Para dirigentes que han iniciado y sostienen guerras, que oprimen sus pueblos y para los tantos que han practicado para su propio provecho la corrupción y el clientelismo, sólo nos queda recordarles que

LO QUE UNO SIEMBRA, COSECHA

Cumbres de la economía
celebran al por mayor
pues luce el ventilador
golpeó lo que no debía
pues lo que tan mal olía
lo tenían bien escondido
pues el vaho se ha extendido
cubriendo ya el globo entero
y un tsunami financiero
a este mundo ha sacudido.

La reacción en cadena
la iniciaron los banqueros
al crear mil agujeros
malgastando plata ajena
y los gobiernos sin pena
comprando firmas quebradas
sin escuchar las bobadas
de los que van a pagar
pues se hace para ayudar
poderosos camaradas.

Sin hacer gran alboroto
los del medio y los de abajo
con impuestos y trabajo
pagarán los platos rotos
y aquellos que compran votos
con dinero o clientelismo
ahora dicen con cinismo
y con fingida emoción
que es la eterna corrupción
madre de este cataclismo.

Rafael Martínez Céspedes 27 de noviembre de 2008

sábado, 15 de noviembre de 2008

EL QUE GANA ¿ES EL QUE GOZA?


Quien ha tenido la dicha de ser padre ha comprobado en carne propia también, que la felicidad no “sólo viene en cuadritos” como reza un genial slogan publicitario de una conocida marca de chocolate, si no que con cada pedacito de la misma nos trae su correspondiente trozo de retama. Para confirmarlo ahí están los desvelos que nos trae el nuevo crío, quien después de ser colocado a dormir placidamente en su cuna, al filo de la madrugada nos despierta con sus alaridos.

Por eso me pareció deportiva y jocosa, la salida de John McCain, “perdedor” en las recientes elecciones norteamericanas de que después de su derrota estaba durmiendo como un bebé: “Me duermo” dijo “ y al poco rato me despierto llorando.”. Si el que gana es el que goza, como dicen del que se lleva el primer premio de una contienda electoral, no indican cuanto durará ese gozo.

Después de la satisfacción del triunfo, al señor Obama le esperan sin dudas grandes retos y momentos de amargura: Un mundo al borde de la quiebra – cuyas causas no entienden o no quieren entender los miembros del G-8, convertido en G-20 y quizás muy pronto en G-150; un país con dos frentes de guerra onerosos y complejos y un modelo económico mundial centrado en el consumismo, el automóvil y la contaminación cuyo nudo gordiano nadie se atreve a cortar. Si como dicen los analistas del comportamiento humano, nuestro subconsciente dirige nuestros actos, se tiene que estudiar la conducta de los “perdedores” y ver si en realidad sus errores de campaña, obedecieron a su recóndito deseo de no enfrentar tal problema. Por eso más que aceptarlo, debíamos preguntarnos


EL QUE GANA ¿ES EL QUE GOZA?

Es cuestión muy dolorosa
en elecciones perder
pues muy dulce es el Poder
el que gana, es el que goza
y oí de forma jocosa
a un perdedor proclamando
que al no estar politiqueando
duerme cual recién nacido
pues al rato de dormido
luego despierta llorando.

Si uno se pone a pensar
lo que al ganador espera
crisis global financiera
y en dos guerras batallar
quizá se ponga a llorar
como lo hace el perdedor
ya que el nuevo vencedor
será ahora el responsable
y pronto será culpable
de lo de su antecesor.

Se concluye que gozar
es término relativo
y tendrá que ser muy vivo
el que acaba de llegar
para poder aplacar
el reclamo de la gente
de un nuevo mundo insolvente
por lo que claro se ve
dormirá como un bebé
pronto el nuevo Presidente.


Rafael Martínez Céspedes
15 de noviembre de 2008

martes, 11 de noviembre de 2008

EL FENÓMENO DE OBAMA



A pesar de la gran crisis económica mundial, o quizás más bien a causa de ella, el mundo entero estuvo en vilo siguiendo el desarrollo de la lucha por la Presidencia de los Estados Unidos, que prometía, además como Gran Premio, presenciar el hecho histórico de la elección del primer presidente de raza negra en el poderoso país.

Más que describir el denominado “fenómeno Obama”, lo interesante sería tratar de investigar las causas subyacentes al mismo. Siendo el coloso norteamericano el paradigma del consumismo y el despilfarro, todos los países que les venden - con excepción al parecer los petroleros – saben que es imposible seguir ordeñando sin contar con la vaca. Cuando los Estados Unidos estornudan, al mundo le da pulmonía es el dicho consagrado, que sigue siendo por ahora, aunque olvidado, muy cierto.

Por otro lado, quizás las esperanzas del mundo añoren al pueblo norteamericano, defensor de las libertades y los derechos del hombre que venciera al nazismo de la Segunda Guerra Mundial, pero que se convirtiera – según lo predijo su Presidente Einsenhower – en el complejo militar e industrial contaminante y materialista responsable de las atrocidades de Vietnam y del Medio Oriente, y que podrían en la persona de un presidente del mismo color de los países pobres del mundo, convertirse de nuevo en el líder mundial a favor de la justicia y de la igualdad. Sea cual sea la razón, el mundo vio jubiloso, como rompiendo todas las barreras a partir del cuatro de noviembre, el espigado Senador por Illinois, será el nuevo ocupante de la Casa Blanca y pronto todos podremos ver cual será el resultado de

EL FENÓMENO DE OBAMA

Si sirvió pues con su dama
haciéndose archifamoso
un mulato glamoroso
llamado Barack Obama
quien al mundo que lo aclama
debe ahora contestar
como es que piensa llenar
esa gran expectativa
de ese globo a la deriva
que él acaba de heredar.

La poderosa nación
siempre es ejemplo a imitar
por eso hay que meditar
lo que implica la elección
que cambia la dirección
de un país medio quebrado
porque dicen ha olvidado
sus antiguas tradiciones
hace locas invasiones
y perdona el peculado.

Será ese histórico día
del hombre un amigo fiel
pues el color de su piel
no dará supremacía
y si allí la mayoría
al esbelto candidato
le dio tan amplio mandato
con ese sí tan rotundo
está aceptando que el mundo
es diverso y es mulato

Rafael Martínez Céspedes


5 de noviembre de 2008

domingo, 26 de octubre de 2008

SE NECESITAN TIMBALES

Acostumbrados como estamos a paros sindicales donde se queman gomas, se intercambian piedras y disparos y otros tipos de acciones violentas de parte de los manifestantes y de similares reacciones de parte de las autoridades, es ciertamente refrescante la noticia sobre la forma novedosa de realizar protestas de parte de los miembros de la Orquesta Sinfónica de Uruguay, quienes se instalaron el viernes en mitad de la principal avenida de la capital uruguaya y empezaron a tocar.

La presentación según los organizadores de la protesta, “busca llamar la atención de la opinión pública para que conozca nuestros reclamos.” “Tenemos los timbales rotos desde hace tres años y ahora pretendían que nos presentáramos con timbales prestados y no lo aceptamos” señaló un dirigente sindical de los músicos uruguayos.

Nuestros médicos vienen desde hace ya largos meses haciendo huelgas y ocupando edificios en procura de mejores salarios, sin que el Gobierno preste atención a sus reclamos. Como soñar no cuesta nada, se me ocurre sugerirles que imiten a los originales músicos uruguayos. No estoy sugiriendo, por supuesto, que en la calle El Conde realicen complicadas cirugías pero, bien podrían ,desde una esquina de un barrio cualquiera improvisar como protesta un consultorio al aire libre y contribuir en algo a la salud de sus congéneres. O quizás, si quienes protestan fuesen los maestros, que uno que otro improvise una aula al aire libre y enseñe el alfabeto a uno de esos niños harapientos que deambulan por toda la ciudad y de paso, en ambos casos, le darían una lección al Gobierno sobre la forma más justa de priorizar y racionalizar el gasto público. Claro que son sueños, porque para anteponer los intereses particulares a los de toda una sociedad, al igual que en el caso de la Orquesta Sinfónica de Uruguay, las partes en conflicto deben saber que

SE NECESITAN TIMBALES

Si un gremio se va a quejar
y expresar su descontento
siempre de un modo violento
se acostumbra a protestar
y hasta llegan a quemar
neumáticos de camiones
y otras violentas acciones
para crear más entuertos
pues del pueblo son los muertos
de estas manifestaciones.

Por eso muy refrescante
resultó aquel hecho cierto
que en Uruguay un concierto
dieran los manifestantes
pues eran los integrantes
de la Orquesta Nacional
que en la vía principal
sonaron sus instrumentos
pues estaban descontentos
con el Gobierno Central.

Si este ejemplo singular
siguen sabios y doctores
se usarían los exteriores
para enseñar o curar
y como siempre hay que dar
antes de uno recibir
viendo un músico pedir
que le arreglen sus timbales
aquí falta tener tales
para atreverse a exigir.


Rafael Martínez Céspedes
26 de octubre de 2008

domingo, 19 de octubre de 2008

TENER MIEDO A LA CODICIA


La gran crisis financiera global del 2008 ha traído a la palestra al legendario inversionista Waren Buffett, un icono norteamericano de las finanzas cuya fortuna de más de 65 mil millones de dólares, lo convierten en el hombre más rico del mundo. Según Buffett, su secreto en hacer tanto dinero se basa en su principio básico de “tener miedo cuando los demás se llenan de codicia y llenarse de codicia cuando los demás tienen miedo”,

Nadie pone hoy en duda de que la codicia sin frenos es la gran culpable de esta gran crisis que ha llenado al mundo de miedo: Codicia como la de los ejecutivos de instituciones financieras quebradas que reportaban sueldos de más de US$17,000 dólares la hora; codicia de los bancos que aumentaron de forma escandalosa el precio de los inmuebles, codicia en fin de los especuladores y de los países petroleros que, hoy llenos de miedo, ven que la recesión mundial que ellos han contribuido a alimentar con la escalada artificial de los precios del petróleo, le está arrebatando sus ganancias fabulosas y ahora, en desesperación, están hablando de cumbres para cortar la producción y aumentar los precios de un bien que, ellos bien saben, es la sangre negra de esta “civilización” basada en el automóvil, la contaminación y la búsqueda del placer desmesurado.

Con todo, si algún ribete plateado tiene este negro nubarrón que se cierne hoy en día sobre la humanidad es que está uniendo países ricos y pobres. Lo que no pudieron ni las Naciones Unidas, ni el calentamiento global, ni la amenaza nuclear lo está logrando el dinero. Por eso tenemos que recordar por fuerza al genial Juan Domingo Perón, que proclamaba a los cuatro vientos que la víscera que más le duele a los hombres, lo ha sido siempre el bolsillo. Por ahora, con Warren Buffett, aunque sin tanto dinero, hay que

TENER MIEDO A LA CODICIA

Tiene miedo a la codicia
un magnate financiero
pues tanto amor al dinero
siempre es fuente de injusticia
lo que unido a la malicia
y desmedida ambición
traen como colofón
la parálisis global
y el resultado infernal
de un planeta en recesión.

Pagarán por dichos hechos
seguro los infelices
que al igual que las lombrices
sólo le arrojan desechos
ya que por dorados trechos
seguirán los millonarios
que el mercado inmobiliario
volverán de nuevo a inflar
forma sola de costear
su vivir estrafalario.

Debemos reconocer
quitándonos el sombrero
que el eterno Don Dinero
tiene mágico poder
y a la vez agradecer
al Dios de esta nueva Era
que más que fuerza cualquiera
ha logrado al mundo unir
y siempre habrá que pedir
una crisis financiera.

Rafael Martínez Céspedes
19 de octubre de 2008